En una escena que parecía sacada de una película, el miércoles por la noche, un grupo de individuos armados irrumpió en la sala de urgencias del Hospital Ramón Carrillo de San Luis capital, solicitando atención médica para uno de sus miembros.
De acuerdo con testimonios presenciales, estos individuos no solo verbalizaron su demanda de atención, sino que también portaban armas de fuego, creando una situación peligrosa tanto para el personal médico como para los pacientes presentes en el hospital en ese momento.
En respuesta lo sucedido, los sindicatos que representan a los trabajadores del hospital han manifestado su preocupación y están planeando emprender acciones de protesta para exigir un entorno de trabajo más seguro.
Este lamentable incidente nos recuerda la necesidad de implementar medidas de seguridad más estrictas y de brindar un ambiente seguro tanto para el personal médico como para la comunidad en general.
