El día de hoy marca la llegada del primer contingente de las Fuerzas Armadas a Rosario, en respuesta a la creciente tensión desencadenada por una serie de asesinatos que ha paralizado la rutina de la ciudad y se interpreta como un mensaje de las bandas criminales.

El primer envío de las Fuerzas Armadas se posicionó en el comando unificado de las fuerzas federales sobre la colectora de la avenida Circunvalación, bajo la coordinación del Ministerio de Seguridad nacional y la Policía de Santa Fe. Tras el anunció del ministro de Defensa, Luis Petri, sobre la llegada inminente de las Fuerzas Armadas para colaborar en la lucha contra las bandas narco, finalmente hoy se materializó el primer desembarco.

Veintidós camionetas de la Armada y del Ejército descendieron en el lluvioso mediodía rosarino, según confirmó Federico Angelini, subsecretario de Intervención Federal del Ministerio de Seguridad. Sin embargo, los militares que las manejaban no permanecerán para prestar servicios en el territorio, según fuentes de LA NACION.

«Estamos recibiendo el apoyo logístico de las Fuerzas Armadas, una primera etapa que se completará en los próximos días con helicópteros, drones y camiones. Las fuerzas federales ya están desplegadas en las nuevas zonas», señaló Angelini.

Por su parte, las autoridades del Ministerio de Defensa indicaron que los helicópteros militares previstos para brindar apoyo no pudieron llegar debido al mal tiempo, pero lo harán en los próximos días.

En medio de tensiones con los altos mandos militares, que se resisten a enviar efectivos desarmados a una zona de conflicto (según lo prohíbe la ley de seguridad interior), se ha autorizado el envío de vehículos, incluyendo camionetas Ranger y camiones, así como equipos de telecomunicaciones y drones. Por el momento, el personal militar desplegado en la ciudad será principalmente de apoyo logístico.

El presidente Javier Milei anunció su intención de modificar la ley para permitir la intervención de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, dadas las actuales circunstancias en el Parlamento, esta modificación parece ser una perspectiva lejana.

En la tarde del miércoles, llegaron más efectivos de las fuerzas federales, completando así el contingente de 450 agentes de Gendarmería, Policía Federal y Prefectura. Con esta acción, ya son 2000 los efectivos desplegados en territorio santafesino, fortaleciendo el plan de seguridad coordinado por Bullrich y el gobernador Maximiliano Pullaro.

Este reciente desembarco ocurre en un contexto de tensión y desconfianza con la Policía de Santa Fe. Se han escuchado quejas de las fuerzas federales sobre presuntos nexos entre los efectivos provinciales y las bandas narcos, lo que ha generado colaboración limitada entre ambas partes.

 

Detalles del operativo «antinarco» coordinado por las autoridades

 

La ministra Bullrich proporcionó detalles sobre las acciones llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad en su lucha contra el narcotráfico. «Trabajamos con inteligencia criminal para seguir el árbol genealógico de todas las bandas criminales de Rosario y atacar a las líneas que quedaron en libertad. Queremos disolver este problema. Vamos a llegar a todos, desarmarlos y recuperar el territorio», explicó.

Asimismo, adelantó que se presentará un proyecto de ley para penalizar de manera colectiva a los miembros de una banda criminal cuando uno de ellos cometa un delito. Además, instó a diputados y senadores a votar la emergencia en materia de seguridad para poder contar con los recursos necesarios. Sin embargo, descartó la posibilidad de imponer un estado de sitio a menos que sea solicitado por la provincia de Santa Fe.