En una polémica sesión legislativa, se aprobaron dos controvertidas designaciones en el Tribunal de Cuentas, lo que ha desatado fuertes críticas desde la oposición. La decisión del oficialismo de incorporar al Contador General de la Provincia, Daniel Marone, y a la Secretaria de Finanzas, Cecilia Badaloni, en el Tribunal ha sido calificada como una acción fraudulenta que atenta contra la representación democrática.
Los legisladores oficialistas han sido acusados de aprobar estas nominaciones irregulares sin respetar el principio de representación proporcional. La oposición ha denunciado que estos cargos deben corresponder a la minoría, y han adelantado su intención de recurrir a la justicia para impugnar las designaciones.
El diputado Mario Alume Nasif, quien forma parte de un bloque unipersonal, ha sido señalado como el responsable de ejecutar una maniobra para proponer a Daniel Marone, representando así a la minoría. Sin embargo, la inclusión de Cecilia Badaloni como miembro del Tribunal ha causado aún más indignación, ya que es una figura vinculada directamente al oficialismo.
Ante esta situación, el diputado Luis Lucero Guillet ha expresado su rechazo enérgico, declarando que no permitirá que se burlen de la democracia. La oposición, liderada por Guillet, optó por retirarse del recinto como acto de protesta para no convalidar lo que consideran una farsa y una acción antidemocrática por parte del oficialismo.
El intendente electo de la Ciudad, Gastón Hissa, se ha sumado a las críticas, calificando estas designaciones como un golpe a la democracia. La decisión del oficialismo de ignorar la proporcionalidad en el Tribunal de Cuentas ha generado preocupación y desconfianza en la ciudadanía sobre la transparencia y la rendición de cuentas en el manejo de los recursos públicos.
